Presentan libro de la tercera generación de poetas del Aguán

El lunes reciente fue presentado «Cabeza de sol», origen y manifiesto de trece voces que encarnan la tercera generación de poetas del Valle de Aguán. Este libro aparece como resultado del esfuerzo de la comisión Lo esencial de la UNAH—TEC dirigida por el doctor Jacobo Paredes Heller.

Foto │ Guillén, Ana Gabriela. (2017).

El taller duró más de seis meses y estuvo a cargo del poeta Livio Ramírez, quien expresa a propósito lo siguiente: «Más allá de la naturaleza polifónica, multitemática y propositiva, esta obra reafirma el talento poético y la vitalidad estética que caracterizan a Olanchito, llamado con acierto, ciudad de la palabra.»

Y continúa: «Aquí está una nueva generación que da continuidad a la metapoética fundacional de los años setenta (Quezada, Ramírez, del Arca) y que asimismo asume la discursividad de Sorto, Escamilla, Martínez y Cafoll, durante los noventa.»

Entre los seleccionados en esta antología se encuentran Mauren Romero, Mario Jean Carlos Cruz Vázquez, Jorge Morel, Delmy Pamela Sánchez, Rosa Reyes y Nataly Cortés.

A este efecto, hay valorar también el apoyo que brindó el poeta Heber Sorto al proceso, quien entregó su tiempo y se involucró en diversas actividades.

A continuación, una probada de este libro:


NO SÉ
Mario Jean Carlos Cruz Vázquez

No sé mirar besos en los semáforos en rojo.
No sé cruzar la calle contigo sin darte la mano.
No sé si existo desde que desperté tras soñar contigo
/y estabas ahí.
No sé fingir que tú y yo no sabemos más de nosotros
/que todos ellos.
No sé qué hacer con este miedo.
No sé dejarte ir sin amarrarme a tu ausencia.
No sé cómo no intentar que sucedamos si yo pase
/lo que pase
no sabré vivir sabiendo que existes y que no llegarás
/a pasar.

Solo sé que eres mi única certeza,
y que sería capaz de probar tu existencia antes que
/la mía.


PERSONAJE
Jorge Morel

Solo como la noche en el cementerio
te busco en los abismos del cielo
donde las águilas se suicidan en tu nombre
donde los delfines emigran al desierto
donde un dragón desgarra el cielo
donde un lobo ciego se traga la lengua.

Yo sudo tu aliento sagrado
temo morderme este corazón de greñas al aire
seguir descalzo entre las espinas
que el dolor me resulte alivio
y así verte como una alucinación de alcohol.

Como un pez en un cráter
como un ángel de alas mutiladas
como invisible eres en los espejos
o como subir por tu trenza a la luna

Mis huesos secos
buscan tu carne
eres la sangre lloviendo en mi copa
mis venas son túneles
por donde circula este espanto.

Mientras mis manos se enamoran como palomas
yo ya no sé si soy hombre o animal
pero igual, muero de la misma forma.


PERSIGUIENDO
Delmy Pamela Sánchez

Correr
sin caminar primero.
Perseguir,
perseguir el sol,
perseguir la vida que se alarga
a sí misma.

Pero sobre todo,
perseguirme,
nombrar a las nubes que corren conmigo,
nombrar a las aves y al cielo
que surcan.
Nombrar mi camino,
nombrarme a mí misma.